viernes, 20 de enero de 2012


Fernando González Sánchez
Precandidato a la primera posición del Senado en Sinaloa

'No compito contra el PRI'


El aspirante a la Senaduría llama a la unidad a los priistas, pero recrimina a Labastida y le pide dejar de ser el emblema de la derrota; le desagrada la palabra desarraigo y expresa que siempre ha estado cerca de Sinaloa

Guillermo Gallardo
Publicado en el periódico Noroeste

Al yerno de la líder magisterial Elba Esther Gordillo y precandidato al Senado por el PRI-Panal-PVEM, Fernando González Sánchez, le desagrada la palabra desarraigo.
“Es una palabra muy fuerte para alguien que ha estado muy cerca de su tierra. Yo creo que si sales de tu tierra para crecer y madurar profesionalmente y siempre estás cerca, no estás desarraigado”, responde ante las críticas acerca de su trabajo político en Sinaloa.
También hace un llamado a la unidad a los priistas inconformes que piensan que fueron desplazados por el Partido Nueva Alianza con las negociaciones a nivel nacional para conformar la coalición.
González Sánchez fue nominado por el Panal como su precandidato a la primera posición para el Senado en Sinaloa, cargo que automáticamente lo hace también aspirante del PRI, dejándole al tricolor la posibilidad de decidir sólo la segunda candidatura.
“Yo no compito contra el PRI, al contrario, yo estoy del lado del PRI y creo que dada la expectativa de crecimiento y de afianzamiento del proyecto histórico que el PRI encabeza, hay una gran oportunidad de trascender con la victoria en la elección presidencial”, asegura.
El precandidato convoca a los miembros del tricolor a la unidad y a la congruencia para trabajar por un proyecto superior.

Recrimina a Labastida

Pero así como pide sumar esfuerzos, también recrimina las declaraciones hechas por el Senador y ex candidato presidencial, Francisco Labastida Ochoa, en el sentido de que su partido perderá las dos senadurías por mayoría al darle al Panal y a Fernando González la primera posición.
González Sánchez muestra su molestia contra el ex gobernador al que llama candidato perdedor frustrado y que debe dejar de ser el emblema de la derrota.

-- En el PRI hubo mucha inconformidad cuando en las negociaciones llevaron a que se diera la primera Senaduría al Panal y a usted como candidato. ¿Cómo ve esta situación?
Primero, lo veo de manera natural, son tiempos de efervescencia política porque somos muchos más los que aspiramos y muchos menos los puestos. La efervescencia política permite confrontar ideas y propuestas y cuando se establecen proyectos nacionales y rutas estratégicas para lograr esos proyectos, en algunas ocasiones grupos pueden resultar afectados y reaccionar a esos esquemas.
Lo que yo he hecho es convocar a la unidad, hablar con los diferentes grupos, exponerles mis razones, explicarles el tipo de política que quiero hacer.

-- ¿Qué opina de la declaración de Francisco Labastida. Dice que el partido va a perder las dos Senadurías por haberle dado al Panal la primera fórmula al Senado?
Yo respeto mucho la opinión del licenciado Labastida, no la comparto, por supuesto; yo creo que está sesgada por algún interés particular. Intuyo que él tiene una incomodidad de otro tipo, no hacia nosotros, quizá hacia al PRI y que la expresa de ese modo para llamar la atención del PRI. A fin de cuentas creo que el PRI tendrá que resolver la relación con el licenciado Labastida.
Asegura que el Senador fue el primer candidato presidencial que perdió la Presidencia para el PRI.
“No sé si sea parte de un sentido humano, quizá un dejo de frustración al ver que su partido se proyecta como posible ganador en la elección presidencial que él perdió. Creo que excede su desdén porque es un hombre que respetamos y apreciamos y también excede su crítica”.
“Creo que Labastida debe dejar de ser el emblema de la derrota y pasar a ser el emblema de la unidad”, considera.

-- ¿Se ha manejado que le habían regalado la candidatura a Fernando González... Como la ve, es un regalo su candidatura?
No me gustaría a mí opinar sobre eso, yo quisiera que los electores y que el análisis público y el debate que ustedes propician, lo diluciden. Es la opinión del señor Labastida, yo creo que la política se hace a partir de bases sólidas... Insisto que este es un debate superficial del señor Labastida. Hay que profundizar el debate, darle la vuelta a la página...

-- ¿Cómo darle la vuelta a la página?
Que se convierta en el emblema de la unidad y no en el de la derrota. No hay condiciones para que él tenga razón, hay gente muy profesional, políticos de verdad trabajando por un proyecto relevante hacia julio de 2012. No es el 2000, es julio de 2012, es 12 años después.

Dice que está para ganar

Sobre el hecho de que vaya en primera posición y que esto le permite ser Senador por mayoría o por primera minoría, el ex subsecretario de la SEP indica que lo más importante es ganar.
“...No creo que sea mi caso estar para perder, yo estoy para ganar, estamos para ganar”, repite al lado del empresario José Ignacio de Nicolás, a quien lleva como suplente.
Expone que quiere ser Senador para ser parte de la transformación del rol entre el Estado y la Federación, para cambiar el modelo de inversión pública en el estado y trabajar a fondo en resolver los problemas de las personas.
“Es hora de hacer política de otro modo, no es suficiente jugar a que representamos y no es suficiente jugar a que influimos, hay que hacerlo de verdad y eso abre campo a una nueva clase política más cercana a la gente, con un conocimiento técnico de lo que le está pasando a las personas”, subraya.

Sus propuestas

En concreto, dice que sus propuestas son fomentar la inversión pública, apoyar al Gobierno local para mejorar la inversión en infraestructura y que los jóvenes tengan un proyecto de vida.
“Ya no es posible que los muchachos terminen la carrera y no encuentren trabajo, hay que hacer algo al respecto. Nos quejamos mucho de la violencia, del deterioro que está sufriendo el tejido social y creo que tomamos medidas periféricas al respecto”, subraya.
Recientemente González Sánchez renunció a la Subsecretaría de Educación Básica de la SEP donde impulsó la reforma educativa.
Dice que se requiere mucho tiempo para que esos cambios cuajen y den resultados.
“Se sentaron las bases para el cambio a fondo en el sistema educativo que va a superar a la escuela de medio tiempo alfabetizadora de mediano y bajo desempeño que se creó a mediados de los 70, para cumplir con la cobertura frente al gran crecimiento demográfico de los últimos años”, afirma.
“Hay que transformarla a una escuela de alto rendimiento, de tiempo completo, y que borde educativamente en torno a las condiciones que definen la economía del conocimiento, que son la habilidad lectora superior junto con un pensamiento abstracto avanzado, el inglés como segunda lengua y como política transversal la habilidad colaborativa”, agrega.
Sin embargo, reconoce que el sistema está atorado por varios factores, entre ellos el tener 175 mil edificios para albergar 217 mil escuelas públicas y 34 mil privadas.
“De esos edificios, casi 100 mil son primarias y secundarias, y de esas 70 mil están dispersas con una y tres aulas y 50 a 90 alumnos”.
En cuanto al rezago en infraestructura educativa, dice que México aún es un pueblo en desarrollo y que no alcanzaría el presupuesto para tener planteles sumamente bien hechos en todas partes.
El déficit en infraestructura, informa, es de alrededor de 48 mil millones de pesos al año, por lo que no hay manera de resolver el problema si sigue creciendo el presupuesto para seguridad.

-- El trabajo político lo empezó con el PRI. ¿La idea de entrar con el Panal fue con la creación del partido?
Lo que sucede en la política es una tarea de causas y de ideas, no es una tarea de cargos o de nombramientos. Yo participé mucho tiempo en el PRI concentrado fundamentalmente en la competitividad interna, tratando de crear las condiciones y los instrumentos que democratizaran al país.
Por eso fui parte del grupo que redactó, junto con Arturo Núñez, el primer Cofipe, cuando se creó el IFE, luego yo trabajé en el IFE.
“Me tocó participar en las primeras elecciones internas del PRI hasta la última elección y trabajar de fondo en la profesionalización del IFE y en la profesionalización de la estructura electoral del Distrito Federal. Fui director del Centro de Formación y Desarrollo de ese instituto durante 1999 y 2000. Tuve trabajo académico en las universidades dando clases, así como aportando instrumentos y técnicas para volver a los partidos más abiertos y democráticos”, manifiesta.

-- ¿Ha hecho trabajo político aquí en Sinaloa?
Cada vez que yo he tenido un cargo he tratado de estar muy cerca de Sinaloa.
El aspirante a Senador asegura que él no nació políticamente cuando empezaron a nombrarlo en los periódicos y que tiene mucho trabajo en diferentes ámbitos.


José Ignacio de Nicolás
Precandidato suplente al Senado

'Siempre he sido gordillo...'

Guillermo Gallardo

“Yo siempre he sido gordillo... desde chiquillo he sido gordillo”, responde en tono de broma el empresario José Ignacio de Nicolás, quien aceptó participar en política por el Partido Nueva Alianza, creado por la líder magisterial Elba Esther Gordillo.
El suplente de Fernando González Sánchez al Senado por la primera posición en Sinaloa expresa que hay una gran coincidencia con la visión del Panal.
“Aquí he encontrado una forma muy coherente, amistosa, prometedora y segura de empezar a participar en política”, afirma.
El empresario constructor de casas expresa que no es nuevo en política porque ha estado en la Junta de Asistencia Privada por 9 años y participó en la reconstrucción de viviendas devastadas por el huracán Lane.
“Aunque la frase suena a broma, pero toda la vida lo mío han sido las casas y ahora me voy a probar en las casillas”, asegura riendo.
De Nicolás fue directivo de Homex y posteriormente Secretario de Desarrollo Económico durante el sexenio de Jesús Aguilar Padilla.

¿Cual es el interés específico en participar como candidato?
Seguir ayudando, te lo digo sinceramente, y los que me conocen lo saben, que no es un tema de una expectativa mayor, ni de buscar un trabajo. Tengo 47 años, tengo siete años que salí de la operación directa de Homex, luego tuve una hipotecaria. No es un tema de buscar chamba.
Asegura que tiene muy claro lo que Sinaloa necesita y lo que piensan los empresarios.

¿La petición de entrarle a la política fue de Fernando o de alguien más?
Exclusivamente de Fernando, yo recibí una llamada el domingo 18 de diciembre, estaba en una comida cuando recibí la llamada, no hay ninguna otra.

--¿Es amigo personal de su familia Enrique Peña Nieto?
El Tato (Eustaquio de Nicolás, su hermano) fue compañero de él en la universidad.


Trayectoria
Fernando González Sánchez
Originario de Mocorito, Sinaloa.

Fue profesor de Educación Primaria con especialización en Aprendizaje Temprano por la Escuela Normal de Sinaloa.
Licenciado en Derecho por la Universidad Tecnológica de México.
Maestro en Tecnologías y Comunicación Educativa por el Instituto Latinoamericano de Comunicación Educativa (ILCE).
Maestro en Ciencia Política por la UNAM
Estudiante del doctorado en la misma disciplina en la Universidad Iberoamericana.
En el ámbito educativo, ha cubierto una amplia trayectoria, desde profesor y director de Escuela Primaria Rural, en Culiacán hasta llegar a ocupar, por la vía del concurso de oposición, la Dirección General de Educación Superior para Profesionales de la Educación.
Director General del Instituto de Estudios Educativos y Sindicales de América.
Profesor en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, la Universidad Iberoamericana y la Universidad Tecnológica de México.
Ha publicado libros, capítulos de libros, y artículos especializados en temas sobre educación y democracia.
Desde diciembre de 2006 a 2011 fue Subsecretario de Educación Básica de la Secretaría de Educación Pública.

martes, 10 de enero de 2012

Parricidio parte 5


La ruptura social


Llaman a inculcar valores


La pérdida de valores ha generado la ruptura y destrucción de las familias; especialistas aseguran que son los adultos los responsables de que los hijos sean violentos o se conviertan en asesinos de sus propios padres y hermanos

Guillermo Gallardo
Quinta parte

La pérdida de valores ha llevado a la violencia, a la ruptura y a la destrucción de las familias, al grado de provocar hasta el asesinato de padres, hijos y hermanos.
Al menos eso es lo que se ha evidenciado cuando en los últimos cinco años se han registrado en Sinaloa cinco parricidios.
Uno de los crímenes que más han impactado a la sociedad sinaloense es el caso del joven Mario Alberto Coyotl Vidaña, quien es acusado de asesinar el 23 de octubre del presente año a su mamá María de los Ángeles Vidaña y sus hermanos Mariana, Geovani y Jonathan, luego de que la familia sufrió violencia intrafamiliar.
También llamó la atención social el multihomicidio perpetrado por el joven Abel Francisco Romero Castro quien mató a su papá Abelino Romero Cota, a sus medias hermanas Shakira Rubí, Lluvia Esmeralda y Cecilia Guadalupe y a su madrastra Enriqueta López Rodríguez, el 23 de noviembre de 2007.
Estos hechos impactantes son el reflejo de una sociedad cada vez más violenta, donde los hechos de sangre y los golpes son considerados comunes en muchas familias.
Además, el entorno negativo ha provocado un serio daño a los niños, aunado a la baja enseñanza de valores en el núcleo familiar.
Pero ¿quién es el culpable de que un joven le quite la vida a sus propios padres y hermanos? Todos. Según especialistas la sociedad en su conjunto ha reprobado en la formación de nuevos individuos.
¿Pero, qué se está haciendo mal al interior de la familia? Es una reflexión que los padres se deben hacer, porque no se ha logrado dar una respuesta coherente y válida al nuevo rol familiar.
“Nos ha faltado imaginación, nos ha faltado formación y conocimiento sobre este nuevo rol. Por el contrario, terminó por abrir esa brecha que está construyendo niños abandonados, niños creados por la televisión, por los abuelos, muchos de ellos por la calle, los amigos o las malas amistades”, expone el especialista en sicología social, Tomás Guevara Martínez.
La directora del Ismujeres, Elizabeth Ávila Carrancio, asevera que el padre no ha entrado a cumplir sus funciones del hogar, dejando a la mujer saturada de responsabilidades como ser mamá, ama de casa y empleada fuera de la familia.

Niños violentos

La titular del Instituto Sinaloense de las Mujeres, Elizabeth Ávila Carrancio, revela que un crimen como el perpetrado en San Manuel, Eldorado, donde murió la mamá y tres hijos evidencia una pérdida de valores elementales como el amor y el respeto, y refleja la destrucción y pérdida de la familia.
¿Pero qué hijos estamos formando? Niños violentos.
“Son niños que van a ir a agredir a otros porque así fueron educados, esa es la realidad que ellos viven. Viven una realidad de violencia familiar y lo van a replicar en la sociedad, eso es lo que no entendemos, lo vulnerable que nos deja al no ser atendida la violencia intrafamiliar”, expresa la titular del Ismujeres.
Estos niños y jóvenes violentos pueden llegar hasta asesinar a sus padres y hermanos si viven en un entorno violento.
“Esto lo vimos en Eldorado. El muchacho que presuntamente asesinó a su madre y hermanos tiene la característica de abusos, de haber vivido la violencia, por la forma en que se comete el crimen”.
“Además, hay otra realidad, también hay niños que van a su escuela y golpean a sus compañeros. Ni siquiera se dan cuenta de su problema, lo ven de manera normal y natural, es decir, se normaliza la violencia y eso es lo grave, porque tu familia te enseña que la violencia es normal y entonces tú vas a mandar a ese niño a la sociedad a convivir con otros”, puntualiza.
De acuerdo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, sufre violencia física o sicológica cerca del 40 por ciento de la población escolar en primarias y secundarias.
Ávila Carrancio indica que se está generando una sociedad con grave crisis de valores, por lo que todos se deben de sentar a repensar el papel que están jugando en ello.
“Qué está haciendo cada uno para transformar esta realidad, porque si no nos sentamos a revalorar qué estamos haciendo, qué seres humanos estamos educando, quién sabe a dónde iremos a parar”, manifiesta.

El mundo adulto, culpable

El investigador en sicología social, Tomás Guevara Martínez, asegura que los adultos son los culpables de que los niños y jóvenes se estén desviando hacia la violencia, a tal grado de asesinar a su propia familia.
Asevera que en la actualidad hay una ruptura en la sociedad, abriendo una gran brecha entre padres e hijos.
“Yo no creo que esto (asesinatos) sea un acto voluntario de esta generación de jóvenes y niños, ellos son producto de una forma de vida creada por los adultos. Somos los adultos los que tenemos que asumir nuestra responsabilidad ante este quiebre social, de estas manifestaciones de ruptura valorativa y moral de la sociedad”, afirma.
“Este tipo de cuestiones, creo que debemos verlas en la balanza como sociedad y debemos pensar en que los jóvenes son producto y consecuencia del orden social creado por nosotros los adultos y tenemos que ver en qué parte hemos propiciado esta situación para resolverla y tomar medidas”, subraya.
El analista coincide con la dirigente del Ismujeres y con la Iglesia en que se debe involucrar a las autoridades en general, al sistema educativo, a los responsables de la cultura, a los padres de familia, a la religión, a las agrupaciones civiles y colonos, para buscarle solución.
“Es una tarea que debe asumir el mundo adulto para dar respuesta a esta crisis de seguridad”, asevera.
El especialista considera que hay valores que se están perdiendo, como el respeto, que muy pocos jóvenes tienen, cuando es un valor que puede estar sosteniendo o debería de sostener las interacciones sociales.
Otro valor perdido es el de la autoridad, reconoce.
“Cuando no hay respeto, ni hay formas de autoridad entre los jóvenes, se genera una ruptura de la función social, un resquebrajamiento donde cualquier cosa es posible que pase”, expresa.
“Esta situación es preocupante”, dice, “porque esta ruptura puede generar acciones como el asesinato de los padres, padrastros y hermanos, y aunque es de reconocer que esto ha sucedido en el pasado en otros estados, en Sinaloa no se había visto porque había una valoración muy grande de la familia”.
“Me sorprende mucho que estén empezando a surgir este tipo de crímenes porque evidencian, más que un distanciamiento, una ruptura desde la perspectiva de los valores y las normas sociales”, subraya.

Papás deben retomar su rol

Para la Iglesia católica los padres deben de retomar el rol que les corresponde en la familia educando a los hijos en el amor a Dios, al prójimo y al trabajo.
“Si los papás se esfuerzan en inculcar estos tres ingredientes y dan fuertes convicciones a sus hijos, podremos resolver muchas cosas”, afirma el vocero de la Diócesis de Culiacán, Padre Esteban Robles, ante los graves problemas que hay en Sinaloa al interior de las familias, como el caso del joven Coyotl Vidaña, acusado de asesinar a su mamá y a sus hermanos.
Reconoce que en la actualidad hay una gran ruptura en la familia, donde los papás descuidan a sus hijos, no valoran la vida y no logran inculcar el verdadero amor a Dios y a la familia, ni al trabajo.
“Cuando le quitamos estos ingredientes, los papás no están llevando a cabo su deber como deben hacerlo, entonces vemos a las familias con este gran problema de desintegración familiar; al mismo tiempo, el ambiente que nos rodea también apunta a separarnos de la familia, hacia desdibujar o denigrar el rol de la mujer y el ser humano.
Esta desintegración familiar ha lanzado a muchos niños y jóvenes desde los 12 años a las drogas y luego a la delincuencia juvenil, algunos de ellos incluso son reclutados por el narcotráfico.
De acuerdo con la Red por los Derechos de la Infancia, más de mil 400 niños, niñas y adolescentes han sido asesinados en México durante este sexenio federal.
Para disminuir la violencia y la desintegración familiar, Robles llama a mejorar la educación, la formación de los jóvenes, a realizar propuestas positivas como el arte, la cultura, el entretenimiento.
“Nos presentan ahora como valores el adulterio, el poder, el dinero fácil, el menor esfuerzo y la mala educación”, recrimina.
“En el momento que vemos falta de trabajo, vemos pocos espacios para estudiar, en nada abona a la solución de la problemática”.
“Además, los papás y las mamás deben tomar el rol que les corresponde dentro de la familia porque si quitamos a Dios de nuestra familia, entonces los hijos se van a desviar”.
Expone que actualmente no son los padres quienes están educando a sus hijos. En el mejor de los casos, asegura, son los abuelos quienes lo están haciendo, pero no son los más indicados para ello, ya que son dos generaciones y pensamientos totalmente diferentes.
“Si los papás están trabajando, y en otras actividades, los descuidan, los dejan en la calle, no saben dónde andan; todo eso da como resultado el total abandono de los hijos”, reprueba el Padre.
Hasta el momento, la sociedad no ha logrado resolver el problema de la descomposición social y familiar que está creando niños y jóvenes violentos. Y el problema va en aumento y urge a la sociedad resolverlo.



VALORES FAMILIARES
Los Valores familiares son relaciones que entrañan afinidad de sentimientos, de afectos e intereses que se basan en el respeto mutuo de las personas. La familia es la comunidad donde desde la infancia se enseñan los valores y el adecuado uso de la libertad. Estos valores son:

La alegría:
Es en el núcleo familiar donde se procura que los miembros se ayuden unos a otros en sus necesidades, en la superación de obstáculos y dificultades, así como el compartir los logros y éxitos de los demás.
En el fondo lo que se fomenta es dejar el egoísmo a un lado.

La generosidad:
Se entiende por generosidad el actuar en favor de otras personas desinteresadamente y con alegría. Hacer algo por otras personas puede traducirse de diferentes maneras, por ejemplo, dar cosas, prestar juguetes, dar tiempo para escuchar y atender a otro miembro de la familia, saludar, perdonar.

El respeto:
El respeto hacia los demás miembros es otro de los valores que se fomentan dentro de la familia, no sólo respeto a la persona misma, sino también a sus opiniones y sentimientos. Respeto hacia las cosas de los demás miembros, respeto a su privacidad, respeto a sus decisiones.

La justicia:
La justicia se fomenta en el seno de la familia al establecerse lo que corresponde a cada miembro de la misma. Recordemos que la justicia consiste en dar a cada uno lo que les corresponde.

La responsabilidad:
La responsabilidad supone asumir las consecuencias de los propios actos, no sólo ante uno mismo sino ante los demás. Para que una persona pueda ser responsable tiene que ser consciente de sus deberes y obligaciones, es por ello, de gran importancia que los hijos tengan sus responsabilidades y obligaciones muy claras.

La lealtad:
La lealtad surge cuando se reconocen y aceptan vínculos que nos unen a otros, de tal manera que se busca fortalecer y salvaguardar dichos vínculos así como los valores que representan.

La autoestima:
La autoestima es uno de los valores fundamentales para el ser humano maduro, equilibrado y sano. Este valor tiene sus raíces y fundamentos en el núcleo familiar.
Se entiende por autoestima la visión más profunda que cada persona tiene de sí misma, influye de modo decisivo en las elecciones y en la toma de decisiones, en consecuencia conforma el tipo de vida, las actividades y los valores que elegimos.
Desde niños vamos construyendo el concepto de nosotros mismos de acuerdo a los mensajes recibidos de nuestros padres, hermanos, familiares, amigos y maestros.


Feminicidios
En Sinaloa este año han sido asesinadas107 mujeres, entre ellas María de los Ángeles Vidaña y su hija Mariana, junto con dos hermanos más, en San Manuel, Eldorado.

Casos
Al menos cinco parricidios se han registrado en los últimos cinco años en Sinaloa.

Fratricidio en la Biblia
El fratricidio ha sido registrado y condenado por la Biblia a través del Libro de Génesis donde menciona que Caín mató a su hermano Abel.

Parricidio parte 4


El pueblo está de luto


'¿Por qué los mataron?'


A familiares y vecinos de San Manuel, Eldorado, les parece increíble que Mario Alberto Coyotl haya asesinado a su mamá y a sus tres hermanos; están desconcertados, dicen


Guillermo Gallardo
Cuarta parte

Cuatro veladoras permanecen encendidas en uno de los cuartos de la tragedia, desde el día que encontraron a la familia asesinada. De eso ya hace más de un mes y las llamas no se apagan. Tampoco el llanto.
El ejido San Manuel es otro. Un parteaguas entre el ayer seguro y el hoy violento.
Lo que sucedió el 23 de octubre quedó grabado con tinta roja en las mentes de sus habitantes, que hoy están desconcertados.
No alcanzan aún a digerir lo que le sucedió a María de los Ángeles Vidaña y a sus hijos Mariana, de 16 años; Jonathan, de 13; y Geovani, de 9. Pero lo peor, que su hijo y hermano Mario Alberto sea el presunto ejecutor, parricida y fratricida.
Desde entonces parece un pueblo “fantasma”. Pocas personas caminan por sus calles en el día, prefieren permanecer adentro de sus casas, aún conmocionados.
Al caer el sol, el rancho se vuelve escueto, oscuro, por el luto que lleva a cuestas, porque cuatro de sus hijos han muerto.
Mario Alberto confesó ante las autoridades de la PGJE y ratificó su declaración en el juzgado séptimo que ese domingo estuvo ingiriendo bebidas embriagantes todo el día y cuando llegó a su casa, fue a la parte de atrás y se fumó un cigarro de mariguana. Ya en la noche, tomó una pala y mató a sus tres hermanos.
Luego aguardó hasta las 23:00 horas a que llegara su mamá y al abrir la puerta, presuntamente también la asesinó de un golpe.
Los habitantes de San Manuel se hacen una pregunta: ¿Por qué los mataron?
Aún y cuando Coyotl Vidaña está detenido y confeso, en el pueblo desconocen qué llevó al joven presuntamente a cometer el parricidio.

Las luces en la oscuridad

San Manuel es un ejido de casi 500 habitantes rodeado de cultivos de caña, a cinco minutos de la sindicatura de Eldorado.
Para llegar al lugar, hay que desviarse por un camino de terracería casi un kilómetro de la carretera Culiacán-Eldorado.
Un letrero mohoso y casi tapado con maleza da la bienvenida: “San Manuel, Eldorado. Cuidemos nuestro humedal”, señala.
Los patios de las casas son amplios y las viviendas están muy separadas unas de otras, cubiertas de tierra salitrosa con vegetación, palmas y frondosos árboles con anchos troncos.
Y la vivienda de la tragedia está ahí, casi a la entrada, a la izquierda de la calle principal.
Cada vez que un sanmanuelense pasa frente al lugar del multihomicidio voltea y ve la casa vacía, sin cerca enfrente, abandonada, como buscando a sus habitantes.
Es una vivienda de cuatro cuartos: la sala que incluye comedor y cocina, dos recámaras y un baño. A un costado de la puerta de entrada hay dos veladoras encendidas y en la recámara del fondo, donde encontraron los cadáveres, otras cuatro veladoras ardiendo en fila. Ya no hay muebles.
Dicen que por las noches oscuras, de lejos se ven unas pequeñas luces que surgen de este lugar.
Afuera, en el patio de enfrente, hay dos grandes palmas de coco y a un costado a la derecha, un antiguo capule con un tronco de más de dos metros de diámetro, despuntado, mudos espectadores del parricidio.
En el patio empieza a crecer la maleza, esa que Jonathan taspanaba y limpiaba para poder jugar junto con sus hermanos.

La violencia familiar

María de los Ángeles Vidaña vivió un “infierno” desde que se casó con Gabino Coyotl Martínez hace aproximadamente 17 años. En ese entonces ya tenía a Mario Alberto, de aproximadamente 2 años.
Luego de la fiesta de bodas que se celebró en la casa de sus papás en San Manuel, se fue a vivir a Puebla, de donde era originario Gabino.
Pero los problemas de violencia intrafamiliar empezaron a recrudecerse. Gabino, según sus familiares, la golpeaba constantemente.
“Vivió en Puebla y nosotros supimos que le pegaba. La mamá de ella tuvo que intervenir judicialmente”, informa una prima de la víctima, quien pidió no revelar su nombre.
Pero María de los Ángeles seguía con el marido. Luego se vinieron a vivir a Eldorado, donde el esposo instaló un taller mecánico, actividad que ya desempeñaba en Puebla.
Entonces, dice, las cosas se empezaron a poner peor. Las señas de la violencia las traía en el rostro y en el cuerpo.
De acuerdo con cifras del Instituto Sinaloense de las Mujeres, en el estado, el 61.5 por ciento de las mujeres ha sufrido algún tipo de violencia por parte de su pareja alguna vez en la vida.
“Este es el crimen oculto que más se ha extendido de la humanidad”, afirma la institución.
De acuerdo con la Procuraduría General de Justicia del Estado y de familiares, Gabino intentó abusar sexualmente de su hija de 16 años, lo que fue el detonante para que María de los Ángeles presentara una denuncia formal contra su esposo, en 2009, por atentados al pudor.
“Como ya tuvieron problemas, él la amenazó, la amagó... era un hombre violento. Una fractura en el brazo era una de las pruebas de la violencia que ejercía contra ella. Luego de estos hechos ella lo deja y levanta la denuncia, incluso estuvo en un albergue de la Procuraduría por violencia intrafamiliar. Sus hijos la acompañaron”, expresa una familiar.
Se separó de él y se fue a vivir junto con sus hijos a San Manuel donde le prestaron una vivienda. De eso hace alrededor de dos años.
En el pueblo pensaron que la familia, aunque humildemente, había encontrado la tranquilidad y la paz después de la separación, hasta el 23 de octubre cuando fallecieron a golpes,presuntamente a manos de Mario Alberto, el hijo mayor.
“Mi tía siempre cargó con todos sus hijos, era buena, y Mario era por el estilo, por eso todavía no creemos que haya sido él, pero si ya declaró, pues...”, señala una sobrina.
María de los Ángeles salía desde muy temprano a trabajar al supermercado Izágar, en Eldorado. Por lo regular Jonathan la acompañaba porque laboraba en el mismo lugar de paquetero. Mariana acudía a la preparatoria Lenin y Mario Alberto cuidaba del menor Geovani. Aunque dicen que la semana previa al cuádruple homicidio, Mario Alberto trabajó en Soriana.
Ese mismo día del multihomicidio, a las 16:15 horas, Gabino Coyotl compartió un video de Eldorado y escribió en el muro de su facebook, supuestamente desde Puebla: “En esta ciudad viví y aquí viven mis hijos. Toda la gente es muy amigable, espero volver pronto”. ¿Una coincidencia?
Los vecinos que viven al costado derecho dicen que no se dieron cuenta de que algo pasaba al interior de la vivienda de los Coyotl Vidaña. Supieron de la muerte hasta el miércoles que los encontraron asesinados.
“Los echábamos de menos, pero como ella trabajaba y los otros niños también. Creímos que el más chiquito estaba con su abuela”, expresa la vecina.

'Se miraba bueno el Mario'

Los habitantes de San Manuel no se explican por qué un joven como Mario Alberto pudo ser capaz de matar a su mamá y a los tres hermanos.
“Era un muchacho tranquilo”, reconocen algunos de los vecinos que todavía no entienden qué pasó por la mente del joven para cometer tan horrendo crimen.
Los niños eran muy buenos, exclama la prima de María de los Ángeles.
“Lo único que le puedo decir es que eran buenos todos. Mario, un muchacho que nunca se metía con nadie, ni vago era. Su mamá también era buena gente... bien alegre, bien amable y no merecen una muerte así”.
Dice que en la casa de los Coyotl Vidaña nunca se oyeron pleitos y que eran buenos hermanos, se llevaron bien y Mario cuidaba del más chiquito cuando salían los demás.
Por eso, insiste, no les cabe en la cabeza que el joven haya matado a sus cuatro familiares.
“Son sentimientos encontrados. No se me hace que hayan fallecido y menos me cabe en la cabeza que haya sido él por ser hijo de ella, como si un hijo mío lo hiciera”, subraya la prima.
“Yo no le puedo decir que él fue o que no fue, porque para mí ni se me hace que él fue, ni se me hace que pasó lo que pasó”, manifiesta.
“Es una cosa muy dura que no se sabe por qué pasa. Desgraciadamente pasó aquí, pero se están viendo tantas cosas... qué más nos falta por ver. Yo no sé que está pasando en este mundo, la verdad”, exclama.
Para María, la abarrotera del lugar, los Coyotl Vidaña eran buenos.
“Aquí venían a comprar los niños. Muy buenos los niños, oiga”.
"Se miraba bueno el Mario”, expresa quien atiende el comercio que se encuentra a una cuadra del lugar del crimen.
“Aquí venía a comprar Mario, y a veces, cuando estaba sola él venía y me decía: tocaya, me das dos cigarros, sí como no... era bueno, muy noble”.
“Aquí ella (María de los Ángeles) había venido por una coca el sábado (un día antes del asesinato)... le dije: oye tocaya qué lindos niños llevas, bien educados. 'Sí Mary me cuesta mucho, pero ahí la llevamos', me contestó”.
Al niño chiquito, dice, le gustaba ir al abarrote a jugar a las maquinitas y sintió mucho su muerte.
“Yo lloré mucho, sentí mucho lo que pasó. No me podía quedar sola porque me daba miedo, aunque ya me está pasando”, agrega la comerciante.
Por eso, subraya, aunque Mario nunca le faltó al respeto, para ella ya no existe.
“Que Dios me perdone, pero para mí ya no”.
Asegura que en San Manuel nunca había pasado un hecho violento, era un pueblo tranquilo donde se vivía muy a gusto, no había problemas ni pleitos.
“Pero ahora nomás oscurece se queda solo, peor que ahorita (11:45 horas)”, añade.
Otro vecino de San Manuel que quiso guardar el anonimato señala que no cree que el joven haya matado a las cuatro personas solo.
“De perdida hubiera habido gritos y se hubieran dado cuenta enseguida, ahora que la muchacha ya estaba grande, casi 17 años y el otro 13, no es fácil”, expone.
Otro joven que dice conoció bien a Mario puntualiza que no era malcriado.
“Era buena onda el morro. Es increíble lo que pasó porque era calmado. Todos los días la gente se emborracha y se droga y no anda matando gente, menos a su familia. Quién sabe qué le pasaría... Algún rencor con la familia, no sé”, asevera.
Cuando sucedió el presunto parricidio, cuentan en San Manuel, Mario se anduvo escondiendo en los alrededores. Desde ahí pudo haber visto cuando encontraron a su familia.
Hoy se encuentra en prisión acusado de asesinar a su mamá y a sus tres hermanos menores.


Violencia intrafamiliar
De acuerdo con el Ismujeres, la violencia intrafamiliar es la que se manifiesta en actos de poder, dominación, sometimiento, control o agresión de cualquier tipo, infringidos por aquellas personas que tengan o hayan tenido parentesco de sangre o político.

Violencia física
Son acciones violentas que perjudican la integridad corporal; van desde sujeción, lesiones con puño, mano o pie, lesiones en el cuerpo, golpes con objetos, hasta uso de armas punzocortantes o de fuego, que dejan marcas en el cuerpo y lesiones graves que ponen en peligro la vida, producen incapacidad y muerte.


Erradique el problema
¿Qué ayuda a disminuir y erradicar la violencia en la familia?
-- Platicar, negociar y respetarse.
-- Fomentar y practicar la tolerancia.
-- Aprender a controlar emociones como enojo, rabia y frustración.
-- Educar o corregir sin violencia.
-- Entender que amar a la pareja y a los hijos e hijas no significa controlar o someter.
-- La violencia familiar afecta a los hijos.
-- Causa severos daños sicológicos, físicos y sociales.

*Con información del Ismujeres


frase
“Son sentimientos encontrados. No se me hace que hayan fallecido y menos me cabe en la cabeza que haya sido él por ser hijo de ella, como si un hijo mío lo hiciera”.

Prima de María de los Ángeles Vidaña

viernes, 16 de diciembre de 2011

Parricidio parte 3


Trastorno de la personalidad


¿Cómo es Mario Alberto?

El joven acusado de matar a su mamá y a sus tres hermanos es callado y aparentemente normal; tiene personalidad sicótica, analiza un sicólogo; los parricidios son cometidos por adultos varones jóvenes, solteros que viven con sus víctimas y sufren violencia intrafamiliar, aseguran especialistas


Guillermo Gallardo
Tercera parte

Mario Alberto Coyotl Vidaña parecía una persona normal que pasaba desapercibida entre la gente. Se confundía con los vecinos de San Manuel, entre los que esperaban el camión y los que acudían a cualquier lugar público.
“Era un muchacho bueno y tranquilo”, aseguran algunos vecinos.
Serio, callado, a sus 19 años. Pero hoy se encuentra en la cárcel acusado de matar a su mamá y a tres hermanos.
Desde hacía tiempo, el hogar de Mario Alberto se había “derrumbado”. Su familia sufrió una gran ruptura desde hace varios años, pero se agudizó en 2009 cuando su padrastro fue acusado penalmente por su madre de violencia intrafamiliar y atentados al pudor, en contra de su propia hija.

El domingo 23 de octubre de 2011, según la averiguación previa de la PGJE, el joven salió temprano del ejido San Manuel donde vivía, hacia Eldorado, donde estuvo tomando cerveza con unos amigos, quienes lo regresaron a su rancho entrada la tarde, donde siguió consumiendo alcohol.
Ya en su casa, detalla la declaración del ahora detenido, se fue a la parte de atrás y encendió un cigarro de mariguana.
De acuerdo con su confesión, desde hacía cerca de tres años (a los 16 años de edad) había caído en el abismo de las drogas y la crisis iba en aumento.
La investigación establece que bajo el influjo del alcohol y las drogas, tomó una pala, entró a su casa y mató a sus tres hermanos, Mariana, de 16 años, Geovani, de 13, y Jonathan, de 9.
De acuerdo con el expediente procesal 237/2011, el joven, luego de cometer el triple crimen, abusó de su hermana.
Y ahí se quedó esperando a su mamá María de los Ángeles Vidaña hasta las 23:00 horas cuando llegó de su trabajo a descansar y a dormir con sus hijos.
Pero fue recibida con un golpe seco y contundente que no le dio tiempo de reaccionar.
Los cuerpos fueron encontrados tres días después cuando los vecinos extrañaron a la familia. Al principio se pensó que el padre, Gabino Coyotl Martínez, había sido el culpable y que se había llevado con él al niño más chico. Pero no era así. Mario Alberto anduvo escondiéndose en los alrededores de San Manuel y apareció precisamente el día del funeral de su familia, ante el asombro de los que lo creían muerto.
El joven quiso culpar a su padrastro del múltiple crimen, pero cayó en contradicciones y terminó confesando su culpabilidad.
Aunque este ha sido uno de los casos que históricamente más ha impactado en la sociedad sinaloense, en la entidad se han presentado al menos cinco parricidios en los últimos cinco años.
El primero sucedió en 2007 cuando un joven de 19 años mató a su papá, a tres medias hermanas y a su madrastra. Por este caso el parricida fue sentenciado a 87 años de cárcel.
Uno se perpetró en abril de este año cuando un joven de la misma edad fue capturado por el asesinato de su mamá en el fraccionamiento Barrancos. Otros tres más se cometieron en Culiacán en este periodo.

¿Con personalidad sicopática?

Pero ¿quién es Mario Alberto? ¿Cómo era antes del crimen?, ¿qué lo llevó presuntamente a cometer el parricidio?
De acuerdo con Gustavo Bernal, especialista de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Coyotl Vidaña, por lo publicado en los medios de comunicación, presenta la siguiente estructura familiar:
“Tenía una supervisión parental deficiente (rechazo o privación de uno o ambos padres), separación paterna; además en el contexto familiar se presenta disfunción y violencia intrafamiliar”, explica.
Aparentemente, indica, también está presente la promiscuidad, el alcoholismo y el abuso de sustancias sicoactivas.
El sicólogo manifiesta que además se percibe en la dinámica familiar, vínculos patológicos, ya que era una familia donde se vivía y convivía al límite de la disolución, era un espacio compartido, pero a la vez irreconciliable.
“El divorcio o separación de los padres pudo ser un factor que incrementó los vínculos violentos, que si bien ya existían al interior de la familia, y el victimario es miembro de ésta, el abusador tiende a manipular a través de su poder valiéndose de su rol y así pervertir los vínculos familiares”, asevera.
El catedrático de la UAS añade que con estos datos se puede uno imaginar qué pasaba por la mente del joven antes del parricidio.
Las personas que cometen fratricidio y parricidio pueden estar bien integradas a la sociedad y ser funcionales a su interior, pueden pasar por personas tranquilas y que no se meten en problemas, como cualquier otro sujeto que toma el camión junto con los demás sin problemas, analiza el especialista.
Mario Alberto, considera, en lugar de callar y guardar silencio, habló a través de su acto multihomicida.
“Además de los problemas intrafamiliares, encontramos otros factores desencadenantes: las drogas y el alcohol, que son factores que considero no se pueden atribuir a la etiología (causa, origen) del crimen”.
“Si bien, el uso y abuso de estas sustancias generan mecanismos desinhibidores que relajan la percepción de los límites entre lo permitido y lo prohibido, es indispensable, para cometer este tipo de crímenes, tener una estructura de personalidad sicopática”, sostiene.
“Un sicópata no siente, tiene congelados sus efectos, se define por la frialdad con la que actúa, presenta ausencia de empatía con la o las víctimas y sobre todo carece de culpa”, subraya Bernal.
“La familia dejó de ser el ámbito de protección y cuidado del sujeto que antaño se proclamaba, actualmente habría que ver a la familia como un agente criminógeno”, concluye.
Para Elizabeth Ávila Carrancio, directora del Instituto Sinaloense de las Mujeres, el muchacho que presuntamente asesinó a su mamá y a sus tres medios hermanos, tiene características de abusos, de haber vivido violencia intrafamiliar, por la forma en que comete el crimen.

'Personas trastornadas'

De acuerdo con especialistas en siquiatría criminal, los parricidios son cometidos principalmente por adultos varones jóvenes, solteros, desempleados, que viven con sus víctimas, sufren violencia intrafamiliar y abusan del alcohol y las drogas.
Según la Encuesta Nacional de la Juventud, en México hay 7.8 millones de jóvenes de entre 12 y 29 años que ni estudian ni trabajan, debido a la falta de oportunidades de empleo y educación, los cuales son susceptibles de ser “enganchados” por la delincuencia y las drogas.
También pueden cometer parricidios los niños gravemente maltratados o que tienen enfermedades mentales como sicosis o retardo mental, o cuando el menor es peligrosamente antisocial.
Para la doctora Feggy Ostrosky-Solís, del Laboratorio de Neuropsicología y Psicofisiología de la Facultad de Psicología de la UNAM, el ser humano nace con una predisposición y con sentimientos básicos hacia el prójimo que se puede modificar, moderar o expandir para producir conductas antisociales.
“Sin embargo, también nacemos con un potencial para manifestar conductas destructivas, antisociales y deshumanizantes”, expone en su libro Mentes Asesinas, la Violencia en tu Cerebro.
Estas conductas se verán reflejadas de acuerdo con el entorno social en el que se desarrolle el individuo, sobre todo si son maltratados, sobreprotegidos y tienen una vida de violencia.
La especialista de la UNAM hace un análisis de las personas que tienen conductas sicopáticas, a las cuales, asegura, no se les puede llamar locas.
“Aunque los sicópatas son personas trastornadas, no se puede afirmar que están locos, entendiendo el término como el desapego de la realidad. Es decir, los sicópatas no presentan graves alteraciones en el pensamiento y la percepción como pueden ser alucinaciones y los pensamientos distorsionados que caracterizan a los esquizofrénicos”.

“La sicopatía no es un trastorno mental, sino un trastorno de la personalidad”, asegura la Doctora.
Ciertos rasgos sicopáticos, dice, se pueden observar desde la infancia, por ejemplo cuando el menor ejerce crueldad hacia otros niños y en el desprecio por las jerarquías escolares.
En el caso de Coyotl Vidaña, el examen de valoración sicológica del médico de la PGJE determinó que su conducta no es la de una persona con trastorno mental, por lo que se le puede enjuiciar penalmente y no presenta ninguna afectación que lo excluya de su responsabilidad.
El presunto parricida se encuentra recluido en el Centro de Ejecución de las Consecuencias del Delito en Culiacán donde está siendo procesado por el juez séptimo del ramo penal.
Confeso, el joven, quien también ante el juzgado declaró que no sabe por qué mató a su familia, espera la sentencia.



Perfiles de parricidas

-- Los parricidios son cometidos por adultos varones jóvenes, solteros, desempleados, que viven con sus víctimas y abusan del alcohol y las drogas. Entre las principales características siquiátricas se encuentran la esquizofrenia paranoide, el trastorno bipolar sicótico y el trastorno esquizoafectivo. También algunos con personalidad narcisista.
-- Otro perfil de un parricida corresponde al de un adolescente en tres posibles situaciones sicosociales: el niño gravemente maltratado, el niño que tiene enfermedad mental grave como sicosis o retardo mental, y el niño peligrosamente antisocial.
Dentro de los grupos anteriores, el más importante es el niño maltratado quien comete parricidio en defensa propia, en el contexto de una situación de abuso. Es posible que el adolescente cometa el acto solo y en situaciones en que los padres estén desprevenidos.

*Artículo: Caracterización psiquiátrica del delito de parricidio, de Tamara Galleguillos, Andrea Leslie L., Javier Tapia y Álvaro Aliaga. http://www.scielo.cl/pdf/rchnp/v46n3/art07.pdf

Contextos
Los parricidios se cometen en contextos de familias severamente disfuncionales y con maltrato crónico.

Son varones
La mayoría de los parricidios son cometidos por hombres, observándose tasas de hasta el 92 por ciento, con una razón de 6 a 1 entre hombres-mujeres.

Parricidio
Es el homicidio de los parientes consanguíneos en línea recta y del cónyuge, en especial del padre o la madre. Muerte dada a un pariente próximo, especialmente al padre o la madre.

Matricidio
Acción de matar a su propia madre.

Fratricidio
Es el delito que consiste en matar a su propio hermano.

Lo que dice la ley
Código Penal de Sinaloa: Artículo 152. Al que dolosamente prive de la vida a cualquier ascendiente o descendiente consanguíneo en línea recta o a su hermano, con conocimiento de ese parentesco, se le impondrá prisión de 25 a 50 años.


OTROS CASOS
De 2007 a la fecha se han registrado otros casos:

Mata a su mamá: PGJE

El 17 de noviembre de este año, la Procuraduría General de Justicia del Estado detuvo a Cristian Orlando Mendívil García, de 19 años, acusado de ser el autor intelectual del asesinato a puñaladas de su mamá, la maestra jubilada Irma Guadalupe García Buitimea, de 52 años.
El presunto matricido se cometió el 22 de abril de este año, en el Infonavit Barrancos.
Junto con el hijo de la víctima, fueron aprehendidos Juan Esaú Favela Reyes y Juan Manuel Jiménez Sánchez como autores materiales.
“Se llevaba muy mal el muchacho de 19 años con su mamá, eran pleitos frecuentes por cuestiones de dinero con su mamá”, revela Antonio Figueroa Lee, Subprocurador de la Zona Centro.

Un parricida en Ahome

El joven Abel Francisco Romero Castro asesinó a su papá Abelino Romero Cota, a sus medias hermanas Shakira Rubí, Lluvia Esmeralda y Cecilia Guadalupe, así como a su madrastra Enriqueta López Rodríguez.
El hecho ocurrió el 23 de noviembre de 2007 en el fraccionamiento Las Misiones, Ahome.
Al encontrarlo culpable, el juez lo sentenció recientemente a purgar una condena de 87 años y 3 meses De prisión.
También fueron sentenciados a cerca de 80 años los cómplices Rubén Nafarrete Rodríguez, Jesús Alán Valdez Castro y Gildardo Orduño López.

Todo por una herencia

El 28 de agosto de 2009, Miguel Ángel Cortés Burgos presuntamente asesinó a su papá José Jesús Cortés Gutiérrez por problemas de una herencia, en la colonia El Mirador, Culiacán.
Cuando elementos de la Procuraduría General de Justicia del Estado trataron de ejecutarle una orden de aprehensión, Cortés Burgos sacó un arma y se enfrentó a los policías, por lo que fue herido y luego detenido.

Dicen que ahogó a su hijo
Pero la descomposición social también abarca a los padres, como por ejemplo, el caso de Raúl Hernández Olivas, de la colonia Huizaches, quien en septiembre de 2010, según la PGJE, al no encontrar a su esposa en casa, ahogó a su hijo de 4 años y después se quitó la vida de un balazo.

¿Cómo detectar a un sicópata?
En su libro Mentes Asesinas, la Violencia en tu Cerebro, Feggy Ostrosky-Solís incluye un cuadro con 20 reactivos que determinan el grado de psicopatía: normal, tendencias sicópatas y sicópata.

1.- Encanto superficial.
2.- Egocentrismo y sobrevaloración.
3.- Propensión al aburrimiento: necesidad de estimulación continua.
4.- Mentiras patológicas: mentira como herramienta, deshonestos, sin escrúpulos.
5.- Manipulación.
6.- Falta de arrepentimiento y culpa: ausencia de sentimiento.
7.- Respuestas emocionales superficiales.
8.- Falta de empatía: indiferencia, frialdad, desconsideración, inestabilidad.
9.- Actitud predatoria: sin motivación, pobre disciplina, incapacidad ante la responsabilidad.
10.- Pobre autocontrol.
11.- Conducta sexual promiscua.
12.- Antecedentes de trastornos de comportamiento.
13.- Falta de metas realistas a largo plazo. Existencia nomádica.
14.- Estilo de vida impulsiva.
15.- Conducta irresponsable.
16.- Evasión de la responsabilidad de las acciones propias.
17.- Relaciones de corto plazo.
18.- Delincuencia juvenil.
19.- Ruptura de libertad condicionada e incumplimiento de su palabra.
20.- Actividad criminal variada: orgulloso de “salirse con la suya”.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Parricida


'Para todos ya estoy muerto'


'¿Por qué lo hice?'

Mario Alberto Coyotl Vidaña dice que no entiende por qué mató a su mamá y a sus tres hermanos cuando al único que le guardaba rencor era a su padrastro; 'si es un sueño quisiera despertarme, pero ya me di cuenta que no', lamenta

Guillermo Gallardo
Segunda parte

Cuando piensa en lo que hizo, Mario Alberto Coyotl Vidaña quisiera creer que es un mal sueño, una pesadilla de la que pudiera despertar, pero está consciente de que no es así. Es la cruda realidad.
Una noche oscura que no termina y que no sabe a dónde lo llevará.
“Si es un sueño quisiera despertarme, pero ya me di cuenta que no”, lamenta Coyotl Vidaña.
El joven de 19 años narra paso a paso desde el Cecjude lo que sucedió el 23 de octubre del presente año cuando, luego de ingerir bebidas embriagantes durante todo el día y consumir droga, mató por la noche con una pala a su mamá María de los Ángeles Vidaña y sus medios hermanos Mariana, Geovani y Jonathan, en el ejido San Manuel, Eldorado.
Parece un joven normal, como cualquier otro que transita por las calles, pero su condición cambió. De pronto, bajo el influjo de las drogas y el alcohol, cegó su cerebro y se lanzó contra personas inocentes.
Cuando recuerda lo que pasó, Mario Alberto se pone serio, pero no llora ni se atraganta, sólo responde a las preguntas con frases cortas, pero precisas.
Dice que todos los días reza por el eterno descanso de su familia y clama porque desde donde se encuentren lo perdonen.
Una tía fue a visitarlo al penal para llevarle el mensaje de su familia: para ellos ya está muerto.

Asesinatos paso a paso

Cuando se le pregunta directamente sobre la forma en que asesinó a sus seres queridos, el joven no se inmuta ni se cohíbe y con toda claridad y contundencia responde.

-- ¿Qué pasó ese 23 de octubre?
El 23 de octubre.... ¿Domingo, verdad?
Me levanté temprano a la hora que me iba a trabajar, a las 6:00 de la mañana. Me bañé y me cambié porque iba a ir a Eldorado. Iba a tramitar la credencial de elector, pero como era domingo no estaba abierto y entonces me quedé con un tío y empezamos a pistear. Dice mi tío que me vio que yo ya andaba bien pedo.

-- ¿A qué horas?
Desde la mañana hasta la tarde. Como 4:00 o 5:00. Estábamos tomando caguama.
Luego me regresé a San Manuel.

-- ¿Quién te trajo a tu casa?
Un amigo de mi tío.
Afuera de la casa todavía seguimos pisteando él y yo.
Después él dijo que se iba porque tenía un mandado que hacer; se fue él y se me hizo fácil combinar la cerveza con la droga. Dicen que hasta cocaína usé, pero yo no recuerdo que haya usado cocaína. También fue ¿cómo dicen que la llaman? Se me olvidó el nombre.

-- ¿Mariguana?
Mariguana. Ahí fue cuando ya no supe de mí.

-- ¿A qué hora entraste a tu casa?
Me acuerdo que entré y ya se estaba oscurito, como las 6:00 o 7:00.
Me fui a fumar un cigarro y ya no supe de mí.

-- ¿Qué hiciste cuando entraste a la casa?
Entré a la casa y me acuerdo que me puse a ver la tele con mis hermanos.
Después fui a la tienda por un cigarro normal, compré los cigarros y me regresé. Al regreso ya prendí el de mota, y fue cuando ya no supe de mí.

-- ¿Realmente tú lo hiciste?-- Agacha la cabeza y responde con voz baja.
Realmente, sí. No andaba en mis cinco sentidos.

-- ¿Con qué los mataste?
Fue con una pala.

-- ¿Por qué?
No sé por qué.

Las crudas revelaciones

La vivienda de los Coyotl Vidaña se encuentra cerca de la calle principal del poblado San Manuel. Es una casa de dos recámaras y una sala, comedor y cocina juntos. Cuenta con un baño. El patio es amplio a los lados y hacia atrás. El inmueble se lo prestaron a María de los Ángeles luego de que se separó de Gabino Coyotl, el padrastro de Mario Alberto y padre de Mariana, Geovani y Jonathan.

-- ¿Tú entraste a la casa y qué hiciste?
Golpee a mi hermana.

-- ¿Tu hermano no hizo nada cuando tú golpeaste a tu hermana?
Lo que me acuerdo es que no decían nada. Me acuerdo que agarré la pala y con la pala le empecé a pegar, pero no me acuerdo que haya gritado o algo.

-- Tu hermano tenía 13 años, estaba grande...
Está grande, es como para que se me hubiera echado encima y en el grado en el que yo andaba me hubiera tumbado él.

-- ¿Y por qué no lo hizo?
No sé qué pasó.

-- ¿Tú solo los mataste?
Sí, solo.

-- ¿No alcanzó a reaccionar tu hermano?
Se me hace que no alcanzó a reaccionar porque al día siguiente fue cuando me acordé lo que hice.

-- ¿(El asesinato) fue en la recámara de atrás?
No, fue en la primera recámara. (Se le muestra un croquis de la casa). En esta recámara (de enfrente).
Yo entré por la puerta de enfrente y entré (a la derecha) al cuarto de ellos.

-- ¿Donde está el baño?
Está acá atrás, en la recámara de atrás.

-- ¿Allá estaba tu otro hermano?
Ahí estaba mi otro hermano, estaba bañándose. Entré.

Mario Alberto asegura que no se podía detener, y con las manos muestra cómo la sangre caliente le corría por el cuerpo en ese momento. Arruga la frente y los ojos los hace más chiquitos para explicar lo ocurrido esa trágica noche.

-- ¿Qué dijiste en ese momento, ahora voy por mi otro hermano, por qué?
Yo no sabía lo que estaba haciendo ahí. Si yo me trataba de detener no podía.
Hice intentos de detenerme, pero... cuando entré, de una, yo me acuerdo que de una se me vino... algo feo se me vino.
De una sentí algo en el cuerpo, no sé qué sería, pero yo estaba bien drogado, bien loco andaba.

-- ¿Entraste y en el baño lo golpeaste?
Ahí en el baño lo golpee.

-- ¿Por qué esperaste a tu mamá..?
Tampoco me pude detener.

-- ¿Por qué, qué pasó por tu cabeza?
No pensaba en nada. Me senté (en la sala). Yo no pensaba en nada.

-- ¿No te dormiste?
No, yo estaba bloqueado de la mente porque no dormía.

-- ¿Tu mamá a qué horas llegó?
A la hora que sale de trabajar ella, como a las 11:00 de la noche. Hay veces que llegaba a la casa hasta las 12:00.
Estaba trabajando en el súper...

-- ¿Tu hermano trabajaba con tu mamá en el súper, de paquetero?
Sí trabajaba en el súper, pero ese domingo no fue.

-- ¿Cuando llegó tu mamá qué fue lo que pasó? ¿vio lo que hiciste?
No vio lo que yo hice.

-- ¿No le diste oportunidad?
O sea que yo no sabía lo que hacía.

-- ¿Con la misma pala la golpeaste?
Con la misma pala. Dicen que también usé una barra, pero no.

-- ¿Qué hiciste después?
De hecho me acordé hasta el día siguiente. Al día siguiente aparecí en el baldío (frente a su casa), donde está un montón de palmas. Me desperté volteando a los lados y preguntándome qué estaba haciendo ahí.
Llegué, entré a la casa y me fijé en el primer cuarto y no había nadie, ya cuando me fijé en el segundo me bloquee.

Los cuatro cuerpos

Luego cometer el cuádruple crimen, señala la averiguación previa de la PGJE, trasladó los cuatro cuerpos a la recámara de atrás. También establece que violó a su hermana y a su mamá después de muertas.

-- ¿A qué horas te despertaste?
Ya era tardecita. A media mañana. Cruzo la calle y entro, y ahí estaban los cuerpos.

-- ¿Qué sentiste cuando viste a tu familia muerta?
Sentí feo. En ese momento no recordé lo que había hecho, lo que hice fue correr.

-- ¿Supiste en ese momento que habías sido tú?
No.

-- ¿Si tú creías que no habías sido tú, por qué no corriste a pedir ayuda a los vecinos en lugar de huir?
Es lo que no sé. O sea que me quedé ahí...

-- ¿Qué hiciste, lloraste?
Sí lloré.

-- ¿Te dolió mucho, o no te dolió?
Sí machín. Duré cuatro días, no, tres días y dos noches llorando.

-- ¿Saliste corriendo hacia dónde?
Corrí para atrás de la casa y de ahí seguí corriendo. Como hay un dren, me quedé en otro capule que está más para allá, ahí me quedé sentado, no comía. Me dio sed y tomé agua del dren.

-- ¿No regresaste a la casa?
No. Ese mismo día (del sepelio) me encontraron. Me fui para la casa de un amigo en Eldorado. De ahí le hablaron a un tío mío.

-- ¿Fuiste al panteón?
No.

-- ¿Qué pasó cuando te encontró tu tío?
De ahí me llevó para la Ministerial. Y ya no volví.
No alcancé a llegar al panteón.

-- ¿Diste una versión distinta a la de ahorita?
Al principio. Lo primerito que se me vino a la mente.

-- ¿Por qué dijiste que fue tu padrastro?
De una se me vino a la mente.
Fuimos de nuevo a la casa en la reconstrucción de los hechos.
Ahí fue cuando les dije la verdad, cuando volvimos ya.

-- ¿Tú te has preguntado por qué lo hiciste?
Sí me he preguntado por qué.

-- ¿Y qué respuesta te das a tu interior?
Así me pongo a decir y no encuentro la respuesta por qué.

-- ¿Tenías algún resentimiento contra ellos?
No, por eso es la pregunta esa. Me la hago yo mismo por qué, porque con ellos yo... yo no era malo con ellos.

-- ¿Nunca le pegaste a tus hermanos?
Sí una que otra vez, pero era cuando estaban haciendo desorden en la casa. Como regaño nada más.

-- ¿A qué jugabas con ellos?
Hay veces que jugábamos allá afuera en el patio, futbol. Con Geovani y Jonathan. Hacíamos un equipo ellos dos contra mí.

-- ¿Cómo los recuerdas a ellos?
Se me vienen las imágenes de ellos.

-- ¿Y qué piensas cuando se te vienen a la mente las imágenes de ellos?
Pienso muchas cosas.

-- ¿Como qué?
Pienso en que por qué lo hice, que por qué pasó lo que pasó. Que si es un sueño quisiera despertarme.

-- ¿Sientes que es un sueño?
Sí, pero ya me di cuenta que no.

-- ¿Estás consciente de lo que pasó?
Sí.

-- ¿Sabes que hiciste mal?
Sé que hice mal. Ahorita quisiera remediarlo pero no se puede, ya es demasiado tarde.

-- ¿Qué piensas de la vida?
La vida es la misma, nomás que hay unos que la usan diferente, cómo explicaría eso, que la vida es la misma, que hay otros que no la saben valorar.

-- ¿Si en una palabra tú puedes englobar todo tu problema, cómo lo calificarías?
Mi vida. No tengo palabras para eso.

-- ¿Cuando recuerdas a tu mamá, qué piensas?
Pienso en ella. De hecho pienso en ella todos los días.

-- ¿Rezas o nunca lo haces?
Todas las noches.

¿Y qué dices en tus rezos?
Que me perdonen donde quiera que estén.

-- ¿Tienes algunas pertenencias de ellos?
No tengo ninguna pertenencia de ellos.

-- ¿Qué desearías tener de ellos?
Una foto.

-- ¿Qué es lo que más recuerdas de tu mamá?
La recuerdo toda. Me gustaba que yo era el más consentido de todos.

-- ¿Y qué pasó?
De una cambió todo.

-- ¿Algún resentimiento viejo. Sacaste todos los resentimientos de tu vida?
El único resentimiento era contra mi padrastro, era contra él, no contra mi mamá.


-- ¿Por qué fuiste contra ellos?
Es lo que no sé. Es difícil.

-- ¿Si te regresaras en el tiempo y estuvieras un día antes del suceso qué harías?
Cambiaría el pasado. Dejaría las drogas, son las primeras causantes por lo que hice.
A mis amigos que se dejen de las drogas que no llevan a nada bueno.

Quiere seguir estudiando

A pesar de la tragedia que lo dejó marcado para siempre, Mario Alberto piensa enmendar el camino y si es posible seguir estudiando. Son sus aspiraciones y metas rotas de cuando estaba libre y que no las pudo llevar a cabo por los problemas familiares, por las malas influencias de amigos que lo llevaron al mundo de las drogas y por la violencia intrafamiliar.
Un ser producto de una sociedad enferma.

-- ¿Qué quisieras ser o hacer de aquí en adelante?
¿Qué quisiera ser yo? Estaba pensando en seguir adelante, en terminar mis estudios.

-- ¿Qué quisieras estudiar?
Electrónica avanzada.

-- ¿Cuando eras chico qué te gustaba?
La electrónica, desde chico.

-- ¿Practicaste algo?
Sí, inventaba cosas.

-- ¿Qué inventabas?
Barcos que se movieran solos.

-- ¿Lo lograbas?
Algunas veces sí, otras no. Los llevaba al agua cuando estaba en Puebla. Los llevaba al parque.

-- ¿Cuando viniste aquí qué hiciste?
Cuando vine aquí de vuelta ya no pude continuar con mis estudios de la prepa. De ahí quería meterme a un centro de estudios tecnológico aquí en Culiacán.
Ya no seguí estudiando lo que yo quería.

-- ¿Tienes visitas?
De aquí de la misma gente del penal.

¿Nunca te preguntan sobre lo que hiciste?
Sí me preguntan, me dan consejos ellos, les doy consejos yo, así.

-- ¿Te han venido a visitar tus familiares?
Vino una tía mía de San Manuel.

-- ¿Tu abuela no ha venido?
Mi abuela no ha venido.

-- ¿Qué te dijo tu tía?
Que para todos ellos yo estoy muerto. A eso vino.

Cuando responde la última pregunta Mario Alberto se queda serio, pensativo, pero luego se relaja y sonríe tímidamente. Posteriormente se despide. Dice que unas hermanas (religiosas) lo visitarán para leerle la Biblia.
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Frases

“El único resentimiento era contra mi padrastro, era contra él, no contra mi mamá”.

“Sé que hice mal. Ahorita quisiera remediarlo pero no se puede, ya es demasiado tarde”.

“Yo no sabía lo que estaba haciendo ahí. Si yo me trataba de detener no podía. Hice intentos de detenerme, pero...”.

Mario Alberto Coyotl Vidaña
Presunto asesino de su mamá y tres hermanos

martes, 13 de diciembre de 2011

Parricidio y fratricidio en San Manuel, Eldorado


'Mi vida fue un infierno'


Mario Alberto Coyotl Vidaña revela desde la cárcel que no tuvo niñez por la violencia que sufrió él y su mamá al lado del padrastro; pide perdón por haber matado a su madre y tres medios hermanos; no sabe por qué lo hizo, dice


Guillermo Gallardo
Primera parte

Quien conociera a Mario Alberto Coyotl Vidaña no creería que mató a su mamá y a sus tres medios hermanos, si él no lo hubiera confesado.
Y es que su complexión frágil, delgada, con tristeza en su rostro, refleja el “infierno” que vivió en sus 19 años de vida, recién cumplidos. Parece un niño, evidenciado en su ralo y corto bigote, casi imberbe, pero con un gran peso en su cabeza: el multihomicidio.
Desde la cárcel reconoce que asesinó con una pala a su madre y a sus hermanos, el domingo 23 de octubre del presente año.
“Realmente sí lo hice”, revela el joven durante la entrevista concedida en un área del reclusorio de Culiacán, donde se encuentra confinado desde hace poco más de un mes.
Sin embargo, dice no saber por qué lo hizo.
“Es una pregunta que me hago todas las noches”, responde.
Pero también narra la vida de violencia que tuvo al lado de su padrastro.
“Fue un infierno... No tuve niñez, yo”, lamenta.
Además, pide perdón a su familia, amigos y vecinos de San Manuel.
“Estoy muy arrepentido”, asegura con ojos fijos y saltados, sin llanto.

'A cada ratito me pegaban'


Coyotl Vidaña nació un 27 de octubre de 1992 en una clínica de Culiacán, hijo de María de los Ángeles Vidaña, quien se convirtió en madre soltera.
Supo que tuvo papá biológico, pero no recuerda su nombre.
“Se apellidaba Estrada... Lo mataron a él”, expone.
Fue dos años después de nacido el bebé cuando la joven madre conoce a Gabino Coyotl Martínez, con quien contrae nupcias, realizándose la celebración en la casa de sus padres, en San Manuel, Eldorado, de donde ella era originaria.
La vida transcurre sin mayores contratiempos en el lugar. “Normal”, dice el joven.
Coyotl Martínez le da su apellido al niño Mario Alberto, pero poco a poco empezó a cambiar su actitud hacia el menor, sobre todo una vez que empiezan a tener hijos propios. De este matrimonio nacieron Mariana, Geovani y Jonathan.
“A cada ratito me pegaban, por cualquier detallito. Con lo que encontrara me pegaba mi padrastro”, expone el joven.
La violencia no sólo era contra él. El padrastro, dicen, también golpeaba a su mamá.
El presunto parricida realizó sus estudios de preescolar en San Manuel, pero en ese momento su vida dio un giro cuando Gabino Coyotl traslada a su familia a Puebla, de donde él es originario.
Mario Alberto se empieza a desubicar. Su escuela primaria la pasó entre castigos en su casa, regaños en la escuela, violencia escolar y visitas a sicólogos y siquiatras.
“No sé qué enfermedad tengo, de lento aprendizaje”, expone.
En Puebla concluye la primaria y realiza el primer año de secundaria.
Entonces su padrastro decide regresarse a Eldorado.
“Él decía que cuando nos viniéramos para acá nuestra vida iba a cambiar, que ya no iba a ser la misma, y no. Nada más nos vinimos para acá para que siguiéramos sufriendo lo mismo. Fue peor aquí que allá porque hasta me corrió de la casa”, subraya.
Las cosas se empezaron a complicar. La violencia intrafamiliar iba en aumento. María de los Ángeles llevaba en su rostro y cuerpo las huellas del maltrato. Mario Alberto, ya dañado, se refugia en la vida de las drogas, alentado por las malas influencias y de los amigos fáciles.
Era ya un rebelde sin causa, un “nini”, y su padrastro sabía que ya no podía golpearlo, porque Mario Alberto no se dejaba. Ya estaba “grande”, aunque los pleitos se hacían cada vez más peligrosos.
Un día de 2009, recuerda, Gabino Coyotl trató de violar a su hermana Mariana, lo que animó a su mamá a presentar una denuncia ante el Ministerio Público por atentados al pudor. Gabino huyó al saber que había sido denunciado, pero también, aseguran, lanzó amenazas contra la familia.
María de los Ángeles, cuenta una prima de ella, tuvo que refugiarse en un albergue de la Procuraduría General de Justicia del Estado. Pero no detectaron el problema de drogas que ya tenía Mario Alberto.
La alerta estaba lanzada y el Gobierno poco o nada hizo por prevenir el desenlace fatal que ocurrió ese 23 de octubre cuando el joven mató a golpes a su mamá y a sus hermanos Mariana, Geovani y Jonathan.


Una cruda confesión


Mario Alberto es presentado por las autoridades del penal cerca de donde él tiene su dormitorio en un módulo aparte de la comunidad general de reos, por el peligro que representa para él. Se ha corrido el rumor de que se encuentra cerca y que lo quieren dañar, pero sólo algunos reclusos tienen acceso al joven.
Dice que tanto las autoridades como los reos lo tratan bien, que no ha tenido problemas.
Le preguntan si él lo hizo. Luego le dan consejos. Dice que también él les ha dado algunos a los compañeros presos.
Ahí, en el mismo penal se encuentra su padrastro, detenido en Puebla y trasladado a Culiacán al contar con una orden de aprehensión de 2009 por atentados al pudor contra su hija Mariana.
Dicen que ha preguntado por Mario Alberto y le ha mandado decir que si realmente él mató a su familia.
Viste pantalón de mezclilla deslavado, roto en algunas partes, como si estuviera a la “moda”, pero es de las pocas prendas que tiene. Lo mismo que la camiseta azul bajito tipo polo y los huaraches que lleva puestos.
Llega tranquilo, amable, pero un poco nervioso por la entrevista aceptada con anticipación.
De entrada pide que no le tomen fotos ni video, aunque al final acepta con la condición de que sea a contra luz.
Nadie pensaría que este joven que se encuentra sentado es capaz de asesinar, menos a sus seres queridos.
Pero poco a poco, con forme avanza la entrevista, se relaja y narra paso a paso cómo fue su vida antes del crimen y declara cómo sucedió el parricidio y fratricidio.
No hay lágrimas, y en forma cruda confiesa. Son frases cortas pero contundentes. No afloran sus sentimientos más profundos, sólo se pone serio.
Sus párpados aletean cuando ve a los ojos y luego agacha la cabeza. Pero su voz no se quiebra.
Su rostro pálido, casi inexpresivo, revela noches de insomnio, y su cabeza se pregunta por qué lo hizo. Al menos eso aparenta.

Vivir en el infierno

-- ¿Cómo fue tu vida de niño?
Mi vida fue un infierno.
A cada ratito me pegaban por cualquier detallito. Con lo que encontrara me pegaba mi padrastro.

-- ¿Por qué dices: mi vida fue un infierno?
Porque allá una vez intentó violarme.
Una vez que vi que tenía una caguama; nada más porque la vi me dio unos azotes. Nada más por ver que estaba tomando ahí en la casa.
Una tía me dijo que cuando estaba chico él conectaba unos cables con electricidad y me los ponía en el pañal. Me daba toques a mí y a una prima.
Fui creciendo en ese ambiente yo de pura violencia. Aguantaba, era difícil vivir así en la casa.

-- ¿Nunca te quiso tu padrastro?
Yo digo que no, como no era hijo de él.

-- Tu mamá te defendía?
Me defendía, nada más que no podía hacer nada. Él tenía más fuerza en los brazos. Ni modo que mi mamá se interpusiera ahí.

-- Cuéntame un poco más de tu vida de niño, ¿qué hacías?
Pues de chico yo estudiaba, le echaba ganas, pero como era inquieto me llevaban con sicólogos, siquiatras, o sea que yo tenía, no sé que enfermedad tengo, de lento aprendizaje. Me hacían estudios de la cabeza, cómo andaba, cómo iba desarrollando mis actividades.

-- ¿Como fue tu niñez, cómo la calificarías?
No tuve niñez yo.

-- ¿Por qué?
Por mi padrastro, o sea que no me dejaba hacer nada.

¿Fuiste a la primaria en Puebla?
Sí allá terminé y empecé primero de secundaria.

De ahí se vinieron a Eldorado. ¿Por qué se vinieron?
Nos vinimos porque allá mi padrastro tenía muchos pleitos, muchos problemas, debía a la gente. Allá estábamos en bancarrota.
Y nos vinimos para acá a Eldorado. Mi padrastro puso un taller de mecánica y le estaba yendo bien.

-- ¿Y qué pasó?
Golpeaba mucho a mi mamá y él decía que cuando nos viniéramos para acá nuestra vida iba a cambiar, que ya no iba a ser la misma y no. Nada más nos vinimos para que siguiéramos sufriendo lo mismo. Fue peor aquí que allá porque aquí me corrió de la casa.

-- ¿Por qué te corrió?
No sé.

-- ¿Te afectaba mucho a ti?
Sí mucho. Me golpeaba. Aunque ya que estaba grande ya no me dejaba. De chiquillo tampoco me dejé. Si él me pegaba yo se lo regresaba.

-- ¿Nunca huiste de tu casa?
Una vez intenté huir, nada más que me regresé por mi mamá.

-- ¿Querías mucho a tu mamá?
Sí.

-- ¿Qué opinas de tu padrastro?
Que está mal él. Ha ido a muchos cursos, terapias.
El está aquí por violación a mi hermana. Según él se acercó a la biblia, pero no le creo nada. Él quiere saber si yo lo hice.
A mí me comentan que él quiere saber si yo lo hice.

-- ¿Cómo te trataba tu mamá?
Me trataba bien, nunca me pegaba.

-- ¿Tus hermanos qué tal se portaban contigo?
También se portaban bien ellos. Se portaban al 100.

¿Alguna anécdota con ellos. Los cuidabas?
Cuidaba al más pequeño, yo. Jugaba con él. Me ponía a jugar futbol o Nintendo, viendo la tele con él. Pero después entré a trabajar en Soriana, acababa de empezar. Me metí a trabajar para ayudarle a mi mamá para sacarla adelante.

-- ¿Y entonces qué pasó, por qué cambió tu vida?
Por las drogas.
Tengo como tres o cuatro años usando drogas. La cocaína, la mariguana y el alcohol. Nada más esas, nunca probé las otras.

-- ¿Tu mamá y tu papá tenían un trato diferenciado hacia ti?
El trato era diferente. Hay veces que estaba de buen humor un día, pero al otro día ya no lo podían aguantar.

-- ¿A tus hermanos los trataban igual que a ti?
No. Mi padrastro los trataba mejor a ellos que a mí. Pero mi mamá siempre me trató bien.

-- ¿Y tu papá biológico, qué pasó con él?
Lo mataron a él.

-- ¿Como se llamaba?
(Pausa). No me acuerdo del nombre, es Estrada. Él era de aquí de Culiacán.


-- Porque traes el apellido de tu padrastro.
Sí. ¿Se puede uno cambiar el apellido? Para tener mi verdadero apellido.

-- ¿Hasta qué grado estudiaste?
Hasta primero de prepa. En la Lenin, de la UAS, en Eldorado.

-- ¿Cómo estaba el ambiente en la prepa?
Un montón de morritas. El ambiente está bien.

-- ¿Tuviste novias?
Sí tuve varias.

-- ¿Por qué no seguiste estudiando?
Porque me junté con malos amigos. Gente que dice que es tu amiga y nada. Yo pensé que eran mis amigos, pero ellos me iniciaron en el vicio. De ahí no pude seguir adelante con mis estudios, ni a trabajar siquiera.
Duré un año sin trabajar y acababa de entrar cuando sucedió... Tenía una semana.

-- ¿Por qué empezaste a drogarte?
Por los problemas que había ahí en la casa. Nunca hubo un tío o alguien a mi lado que me dijeran qué cosas eran malas o qué cosas eran buenas. Nunca hubo alguien apoyándome a mí.
La única que me apoyaba era mi amá, pero ella no podía hacer todo.

-- ¿Tienes familiares en San Manuel?
Sí tengo muchos familiares, está mi abuela y mis tíos, pero yo me sentía solo. Es difícil enfrentar las cosas solo.

-- ¿Qué hacías en un día normal cuando no trabajabas?
Salía de la casa y me salía a dar la vuelta todo el día con mis amigos y con las drogas.

-- ¿Cómo le hacías para obtener la droga si no tenías dinero?
Cuando no tenía dinero hay veces que ellos tenían.

-- ¿Cómo le hacías para obtener dinero?
Para obtener dinero, hay veces que pedía dinero. Eso es lo que dejan las drogas, andar pide y pide. (risas).

-- ¿Nunca robaste?
No. me daban ganas de hacerlo, pero no, nunca lo hice. No llegué a ese grado.

Asegura que está arrepentido

Mario Alberto hace una pausa en su relato y baja la cabeza. Se frota las manos y luego le da un sorbo al refresco de cola que tiene en la mesa. Luego asegura que está arrepentido de sus actos y que si fuera posible regresar en el tiempo, las cosas serían diferentes.

¿Realmente tú los mataste?
Realmente, sí. No andaba en mis cinco sentidos.

-- ¿Te arrepientes de lo que pasó?
Sí me arrepiento de lo que pasó.

-- ¿Qué les dirías a tus familiares?
Pues no tengo el perdón de ellos, pero sí me gustaría que me perdonaran, que no fue intencional lo que hice, no era yo.

-- ¿Qué le dirías a tu abuela?
Le diría que si me pudiera perdonar por lo que hice, que estoy muy arrepentido, que no fue intencionalmente, ni porque yo lo haya querido hacer.

-- ¿A los vecinos de San Manuel que te conocen?
Que se alejen de las drogas, que está muy grave andar consumiendo drogas.
El joven está procesado por homicidio agravado cometido en contra de su mamá y sus tres medios hermanos. Será el juez séptimo penal quien dicte la sentencia.
Por lo pronto, Mario Alberto obtiene apoyo espiritual y sicológica que lo ayude a enfrentar su nueva vida en la cárcel.
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Segunda parte: Revela Mario Alberto cómo asesinó a su familia

frases

“Mi vida fue un infierno. A cada ratito me pegaban por cualquier detallito. Con lo que encontrara me pegaba mi padrastro”.

“Realmente, sí (los mató). No andaba en mis cinco sentidos”.


“Fui creciendo en ese ambiente yo de pura violencia. Aguantaba, era difícil vivir así en la casa”.

“Cuidaba al más pequeño, yo. Jugaba con él. Me ponía a jugar futbol o Nintendo, viendo la tele con él”.

Mario Alberto Coyotl Vidaña
Presunto parricida y fratricida


martes, 29 de noviembre de 2011

Desaparición forzada




Heridas abiertas


Aumenta impunemente la desaparición de personas frente al Estado que poco o nada hace por investigar los casos; cientos de familias esperan el regreso de sus seres queridos

Guillermo Gallardo
Primera de dos partes
(Publicado en el periódico Noroeste Culiacán)

En Sinaloa desaparecen a las personas con entera facilidad e impunidad.
Nadie para a la delincuencia organizada que no solamente está matando a los sinaloenses, sino que también practica la desaparición forzada.
Este fenómeno se ha incrementado exponencialmente en el estado y es una acción que utilizan grupos armados para obtener información, por venganza o simplemente para amedrentar y acabar con sus enemigos.
Inicia con la privación ilegal de la libertad con lujo de fuerza y violencia, utilizando armas de alto poder y vehículos robados, para luego trasladar a las víctimas a casas de “seguridad” donde les practican todo tipo de tortura.
Muchas de ellas mueren durante el proceso, otras, tras ser heridas hasta el cansancio, terminan por cruzar esta etapa, aunque con el mismo desenlace fatal. Pocas, muy pocas logran salir con vida de este trance.
Pero en la “redada” delincuencial, también se llevan a personas inocentes.
De acuerdo con datos de las corporaciones federales y organismos de derechos humanos, el narco utiliza diferentes “técnicas” para no dejar rastros: algunas son incineradas, otras desintegradas en ácido, algunas más enterradas en fosas clandestinas, o tiradas al mar, entre otras formas.
Así, cientos de familias inician el vía crucis en busca de sus seres queridos, pues el dolor de no encontrarlos se vuelve una herida que no sana hasta no saber dónde y cómo están: vivos o muertos.
Viven en silencio su pesar. Impotentes claman por tener, algún día, datos que los lleven a encontrar a las víctimas.
Pero muchos, ante el clima de violencia, prefieren callar.
A pesar de todo, la persona desaparecida permanece indeleble en la memoria familiar.
Quienes se atreven a romper las cadenas del silencio, enfrentan una nueva barrera ante la Procuraduría General de Justicia del Estado, que presta oídos sordos a los reclamos de justicia. Sin embargo, lo más grave es que la desaparición forzada ni siquiera está tipificada como delito en el Código Penal del Estado.
'Aumento brutal'
En Sinaloa, la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos tiene documentadas de 2007 a 2011 un total de 253 desapariciones forzadas, pero estiman que son muchas más debido a que algunas familias prefieren no presentar la denuncia formal por temor a represalias.
Tan sólo este año, se tienen reportes oficiales de 41 casos.
El Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias de la ONU, a principios de este año reveló que en México, durante el sexenio de Felipe Caldeón ha crecido este delito y reportó que hay más de 3 mil casos, aunque la CDDH asegura que la cifra llega ya a los 5 mil.
La Procuraduría General de Justicia del Estado en su página web publica un total de 295 desaparecidos en Sinaloa, de las cuales 14 han sido encontrados muertos y 21 fueron localizados.
Cabe aclarar que en la lista hay personas que no precisamente han sido objeto de desaparición forzada, además, muchos de los casos no son denunciados oficialmente.
“La dinámica de crecimiento de las desapariciones forzadas es exponencialmente brutal”, asegura Leonel Aguirre Meza, presidente de la CDDH.
“Es una muerte doble porque la esperanza de volverlos a ver se convierte en un dolor terrible por la incertidumbre de no saber dónde están, incluso, muchos familiares nos dicen que prefieren encontrarlos aunque sea muertos porque así van a saber dónde están, los van a velar y enterrar”, señala.
La CDDH establece tres etapas de desapariciones forzadas, la primera de ellas fue de 1975 a 1979 cuando desaparecen a 42 jóvenes sinaloenses, y 530 a nivel nacional por motivos políticos, realizadas por el Estado mexicano.
“La primera se distinguió por el activismo del Estado mexicano en la práctica de la desaparición y el perfil de activistas sociales de la inmensa mayoría de las víctimas”, expresa un informe de la CDDH.
La segunda tiene que ver con la lucha del Ejército contra el narcotráfico durante la Operación Cóndor de 1994 a 2003, con 87 casos registrados en el estado y un número indeterminado a nivel país.
En esta etapa se registraron casos donde testigos de los hechos y familiares señalan a las autoridades locales, estatales y nacionales como presuntos responsables de la desaparición, y el resto es atribuido a particulares, destaca.
Y la tercera, de 2007 a 2011, practicada tanto por el Estado como por la delincuencia organizada.
“La etapa que estamos viviendo tiene una connotación especial porque el número estimado de desapariciones es mayor de 5 mil ciudadanos, por el entorno de violencia generado por el crimen organizado, por las acciones del Estado mexicano en el combate al crimen y por la opacidad con que se ha conducido en ellas”, indica Aguirre Meza.

Las diferencias
A partir de 1975 se inició una ola de desapariciones forzadas de jóvenes estudiantes activistas de izquierda y algunos miembros guerrilleros de la Liga Comunista 23 de Septiembre que buscaban por la vía armada el cambio de régimen de gobierno.
La represión del Estado fue en aumento hasta llegar a más de 42 en toda la entidad.
Ante el desespero de las madres por saber dónde estaban sus hijos, el 7 de abril de 1978 se formó la Unión de Madres con Hijos Desaparecidos de Sinaloa, que marcó época en su lucha contra los abusos del poder.
Desde entonces no han renunciado a su exigencia original, aunque ya no realizan manifestaciones ni plantones contra el Gobierno porque las señoras tienen entre 77 y 86 años... Pero el reclamo es el mismo desde la década de los 70: ¿dónde están sus hijos?, pregunta que no ha sido respondida por las autoridades.
Una de las principales activistas y fuente de inspiración para esta lucha fue Jesús Caldera de Barrón, quien empujó la organización en busca de los jóvenes, sin embargo, murió el 15 de junio de 2006 a la edad de 79 años, sin poder saber nada de su hijo José Barrón Caldera.
“Pero la lucha continúa desde trincheras diferentes”, asegura Martha Alicia Camacho Loaiza, quien asumió la dirigencia de la Unión de Madres con Hijos Desaparecidos al fallecer doña Chuyita.
Camacho Loaiza expone que hay diferencias y coincidencias entre las desapariciones forzadas de los 70 y las que se están cometiendo actualmente.
La diferencia es que la de los 70 las desapariciones fueron unicamente por cuestiones políticas y eran perseguidos por el Gobierno, mientras que las actuales las cometen particulares, manifiesta, aunque el Gobierno también aprovecha las confusiones de la lucha antinarco para también “levantar” personas.
Además, indica, las investigaciones actuales que se realizan no llegan a ningún resultado como en el pasado.
Asegura que no hay resignación en la familia cuando se tiene un pariente desaparecido.
“Es una herida abierta y un duelo que no termina, mientras que no vivan el proceso de la muerte”, afirma.
La desaparición forzada constituye una violación de derechos humanos especialmente cruel, que afecta tanto a la persona desaparecida como a su familia y amistades, expone Amnistía Internacional.
“Las familias no saben si su ser querido volverá algún día, por lo que no pueden llorarle y hacerse a la pérdida”, indica.

¿Y la legislación?
En Sinaloa, la desaparición forzada no es un delito porque no está tipificada en el Código Penal. Sólo se le toma como privación ilegal de la libertad.
“Como fenómeno es algo preocupante porque nuestra autoridad no le ha puesto atención debidamente ni para prevenir, ni investigar, ni sancionar, menos erradicar el problema. Es tan grave que ni siquiera está considerda como delito”, expone Aguirre Meza.
Cuando ocurre un caso de esta naturaleza, la autoridad le da un sesgo de privación ilegal de la libertad, y para perseguir el delito tienen que pasar 72 horas del hecho.
“El Gobierno le da tiempo a los maleantes a que hagan y deshagan con el que se llevan porque no actúan al inicio, cuando son las primeras horas las más importantes para dar con el paradero”, denuncia Alma Rosa Rojo Medina, hermana de Miguel Ángel, desaparecido en 2009.
Además, puntualiza el dirigente de la CDDH, la diferencia también estriba en que la privación ilegal de la libertad la cometen los particulares y en la desaparición forzada la pueden realizar las autoridades, o los particulares con el consentimiento de ellas.
A nivel federal fue tipificado como delito el 1 de junio de 2001 en el artículo 215-A del Código Penal, pero restringe la autoría del crimen a servidores públicos, quedando fuera terceras personas que pudieran cometerlo, como actualmente se estila.
El Artículo 215-A señala: “Comete el delito de desaparición forzada de personas, el servidor público que, independientemente de que haya participado en la detención legal o ilegal de una o varias personas, propicie o mantenga dolosamente su ocultamiento bajo cualquier forma de detención”.
Pero a pesar de ello, no hay una reglamentación específica.
“El grupo de Trabajo de la ONU estuvo en México y nos dio una orientación en el sentido de exhortar al país a que legisle sobre desapariciones forzadas”, expresa el ombudsman de Sinaloa.
Se debe legislar, no sólo ponerlo como delito, sino decir como prevenirlo, investigarlo, sancionarlo, erradicarlo e incluso cómo debe repararse el daño a las víctimas, entre las que está el pedir perdón a las familias y resarcir daños, subraya.
En cuanto a las legislaciones estatales en esta materia, sólo Aguascalientes, Chiapas, Chihuahua, Durango, Distrito federal, Guerrero, Oaxaca y Zacatecas tienen disposiciones locales sobre desapariciones forzadas, mientras que el resto, donde está Sinaloa, no las han incorporado.
El informe sobre Desapariciones Forzadas 2011, presentado por organizaciones integrantes de la Campaña Nacional contra la Desaparición Forzada ante el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones forzadas o Involuntarias de la ONU demanda al Gobierno promulgar una Ley General Contra la Desaparición Forzada de Personas, que garantice la prevención, sanción y erradicación de esta práctica.
También pide reformar el árticulo 215 del Código Penal para armonizar el tipo penal a los más altos estándarse internacionales en la materia.
“Las desapariciones han proliferado. Entre las personas desaparecidas hay muchas que la prensa nacional registra como víctimas de 'levantones' y que por lo regular no son sujetas de investigación policial para determinar los autores materiales e intelectuales de la desaparición. Se han documentado numerosos casos”, revela el informe.
Mientras que las crifas aumentan, las autoridades poco han hecho por encontrar a los desaparecidos.
La impunidad reina en Sinaloa.

Presentarán iniciativa
La Comisión de Defensa de los Derechos Humanos presentará ante el Congreso del Estado el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos, una iniciativa de Ley de Desapariciones Forzadas.

Por lo regular no
los encuentran: AI
Es muy frecuente que las personas desaparecidas jamás sean liberadas, y que su suerte nunca llegue a esclarecerse. Sus familias y amistades en muchos casos jamás llegan a saber qué les sucedió, expone Amnistía Internacional a través de su página amnesty.org.

Violaciones
Las desapariciones forzadas violan derechos humanos:
-- El derecho a la seguridad y la dignidad de la persona.
-- El derecho a no sufrir tortura o trato o pena cruel, inhumano o degradante.
-- El derecho a unas condiciones humanas de reclusión.
-- El derecho a una personalidad jurídica.
-- El derecho a juicio justo.
-- El derecho a la vida familiar.
-- Cuando la persona desaparecida es asesinada, el derecho a la vida.
El delito
En Sinaloa la desaparición forzada se tipifica con privación ilegal de la libertad en el Código Penal:
Artículo 164. Al particular que ilegalmente prive a otro de su libertad personal, se le aplicará prisión de 2 a 6 años y de 80 a 250 días de multa.